miércoles, 15 de enero de 2014

Trail Palencia 2014

TRAIL DE BAJA MONTAÑA DE PALENCIA 2014 (11km – 21km)
Crónica de Lorenzo,

Todo empieza con la decisión de hacer el TRAIL, vas preguntando a los compañeros si alguno va a participar, te dicen que sí, pero en la modalidad de 11 km... Sabiendo que el único amiguete que va hacer los 21 km es José Luis Duce y teniendo en cuenta sus tiempos… me tocaba correr solo esta vez.

Después de desayunar con Duce en casa, nos dirigimos a las 9:15, entre bancos de niebla, desde Magaz a la Dársena en Palencia, pensando en coger el dorsal y salir a las 10:15 como muy tarde. Al llegar nos encontramos con una cola terrible (menos mal que hacía un gran día al solito). Esperando el turno, la gente está intranquila, hay ganas de competir y se acerca la hora límite para poder salir.



La espera (casi una hora) se hace más amena a medida que nos vamos encontrando con los compañeros del Club y empezamos a bromear: “¿sólo corro yo la de 21 km? Entonces me puntuará más en el ranking interno de este año ¿no?”.

Al final conseguimos el dorsal y empezamos con el ritual de siempre: “¿tu vas de corto? ¿llevas la térmica debajo? ¿dónde colocas el gel?...“ ¿Os suena? Al final, de corto cortísimo se corre de maravilla por el monte.

Nos dirigimos hacia la salida, nada más salir Duce me pasa como una bala y pienso “si ese ritmo es el que llevaba yo en la San Silvestre por el amor de dios…” “Si estuviera Tomás conmigo me saldría la carrera mucho mejor…”. Pese a todo logro concentrarme, y voy animando a los compañeros que van llegando por el otro lado del Canal (Toño, Richard y Yannick) ¡Van con motos!. A Manu y René no les veo pero también andan por ahí.
 

Llega la primera y más larga subida, o eso me parece al menos. Al llegar al control me encuentro con los ánimos de un gran corredor de carreras de montaña Felipe Igelsias de mi pueblo, al que le hubiera gustado revalidar la victoria en categoría Senior del año pasado, pero una lesión se lo ha impedido. Primera cuesta, tengo las piernas bien y el corazón en su sitio ¡Seguimos! Empezamos a correr por senderos, algo que me encanta en estas carreras, el contacto con la naturaleza, mientras seguimos chequeando controles. A partir del segundo punto de avituallamiento otra subida, no me acordaba que costara subir tanto este tramo, pero después de beber un vaso de agua el cuerpo responde de otra manera. Llega el tramo del páramo en el que intento bajar de 5 min/km a toda costa para recuperar el tiempo de las cuestas y me mentalizo de lo largo que va a ser (momento de tomarse el gel). Llegando al final del páramo creo que veo a Elisabet a lo lejos, pero empiezo a estar algo cansado y no estoy seguro… Sí que es ella, otros ánimos que te levantan la moral. Llego al último avituallamiento y veo que el tiempo va mejor que el año pasado, cojo dos vasos, me pongo las manos en los cuádriceps y subo andando rápido, para bajar a tope y arañar todo el tiempo que pueda con las piernas en mejores condiciones.
No me queda nada, antes de entrar en la carretera otra ayuda de Sonia animando y después, lo peor de toda la carrera, la última recta que se hace eterna, desde la vaquería hasta la Dársena. Al llegar primero me encuentro con Duce que me dice: “1:28” y seguido “venga va va no llores y aprieta” (pienso menos mal que estaba mal y llevaba 10 días resfriado). Último esfuerzo, entro en la Dársena y allí están Tomás, René, Juncal y mi perro Apeles animando, con lo que no bajo el ritmo y entro a todo lo que daba, chequeo, miro el reloj y BINGO 1:49, consigo bajar el tiempo del año pasado y lo que es mejor disfrutando mucho más. Da gusto tener amigos animando durante prueba. Muchas gracias a todos!!!



Finalmente Tomás y Duce hacen primer puesto en sus respectivas categorías y Duce consigue bajar el record de la prueba otra vez. Richard, Yannick y René, Toño y Manu en su línea, 10º, 13º, 27º, 36º y 61º de la general en 11km, y un servidor el 12º de mi categoría y 48º de la general en 21km.
La prueba recomendable 100%, pero la organización se podría mejorar en cuando a reparto de dorsales, bolsa del corredor, avituallamiento en meta (bebidas isotónicas) y sobre todo tener premios para todos los ganadores.







sábado, 7 de diciembre de 2013

Carrera Popular de Tariego 2013

Cronica de Mateo.

Fria mañana pero despejada, la que se presentaba para la segunda carrera popular de Tariego de cerrato. Pasadas las 10:30 llegamos al padock Gabi y un presente desde la localidad cercana de Venta de Baños en su bala blanca(renault 11 gasoil), para participar en esta bonita carrera que discurre por los alrededores de dicha localidad. 


Nada mas llegar, bingo, caras conocidas del club(ya podiamos  ser tantos en todas las carreras),felix castri, raul, javi, guty, gabi, perdon ese no, etc etc. 


Bueno despues de recoger dorsal y enrollarnos a hablar con todo dios como siempre, a calentar ñiños, que luego salis afisiaos jjjjjjj. Llegados a la salida me di cuenta la cantidad de galgos que habia por la zona, muy superior al año pasado, por ello todo un exito para la prueba, ademas de la cantidad de inscritos de la misma(sobre 500). 



Bueno al corte. Pistoletazo y joder que ritmo, como va la gente, mucha serie con Juamma me da la impresion. 



Me pasa villu y castri, casi de quitan el dorsal, luego Ricard, que va muy fuerte, pero bueno me pego a raul que es mas de mi ritmo, con el cual hice toda la carrera,esta marcada por el viento de cara en la vuelta hacia el pueblo.



Buena clasificacion de la gente del club, con villu, javi, felix a la cabeza y una gran participacion del resto de compañeros.Felicidades a todos y nos vemos en las carreras.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Triatlon Iberman "La Luz"

Triatlón I Iberman “La luz” 3.8 km – 180 km – 42 km.

Cronica de Felix Castrillejo

No sé por dónde empezar, es tanto que contar y no quiero enrollarme pero 12 horas de prueba y 10 meses de preparación dan para mucho. Para los tres miembros del club que acudimos (Yannick, Joselu y yo) es la primera vez que nos vamos a enfrentar a esta distancia. Hay que destacar que 16 palentinos acudan a una prueba así es algo bastante significativo.
Todo comenzó hace un año con una llamada de teléfono por parte de Ramón Alayeto, del club triatlón Astudillo. La cabeza empieza a maquinar y el hecho de tener un objetivo para el próximo año hace que te centres en algo y no te falte la motivación para entrenar día tras día. Aunque en el momento de dicha llamada estaba en un momento pésimo de forma por estar parado a cuenta de mi espalda y sus hernias, las ganas creo que influyen en querer recuperarte cuanto antes y empezar poco a poco pero con talento, como diría mi amigo Fernando.



Ha sido un año de sacrificios, de no asistir a pruebas por preparar más a fondo ésta e incluso sacrificar horas de estar con los tuyos por salir a correr, montar en bici o ir a la piscina. Para ellos es el triunfo porque realmente son los sufridores.
A lo que vamos… El jueves 03 de octubre partimos desde Palencia rumbo a Huelva y tras un viaje entretenido con porque nadie calla llegamos a Isla Cristina (Huelva). Ya se empiezan a ver bicis, compañeros del triatlón Astudillo, etc. Recogemos los dorsales, un poco de conversación y poco más que hay que descansar del viaje.
El día antes de la carrera una pequeña vuelta en bici para comprobar que todo funciona y un baño en el mar para los que somos de secano y agua de río nos familiaricemos con el agua donde al día siguiente tendremos que nadar los 3800m. de la prueba.



La tarde del viernes tenemos que dejar la bici en el box ya que la salida es a las 08:00. Hay que entregar también una mochila para la T2 ya que ésta se encuentra en Portugal. Por ello empieza la cabeza a pensar que si te has olvidado algo, que si esto, que si lo otro…
Por fin ha llegado el día. Aún es de noche y el ambiente que se respira es bestial, muchas ganas y bastantes nervios. Antes de amanecer hay que nadar un poco para calentar y la sensación de meterte al mar a oscuras en principio no es muy buena pero en el momento que te zambulles te olvidas de todo. Un pequeño calentamiento y fuera, esperando que amanezca y nos suelten a nadar.
La salida con las primeras luces del día se hace impresionante. 700 personas en busca de su objetivo, por delante muchas horas. El recorrido de natación es bastante tranquilo ya que apenas hay oleaje. Son dos vueltas a un circuito con una salida a la playa entre medias.
Tras golpes, codazos y algún trago de agua poco a poco nos vamos colocando donde buenamente podemos para poder mantener un ritmo constante. Una brazada, otra y poco a poco vamos pasando las boyas y el hecho de salir del agua para afrontar la segunda vuelta hace que la natación sea bastante amena. En mi caso, el de un pésimo nadador, éste pequeño respiro de salir del agua y volver a entrar supone un alivio, además el hecho de ver a tod@s los acompañantes palentinos animándote es muy grato.



Después de 1h24m salgo del agua y en buenas condiciones ya que no me veo muy cansado.
A medida que corres y te vas quitando la parte de arriba del neopreno camino al box te encuentras de nuevo a todos los amigos de Palencia animándote y esto hace que se te pongan un poco los pelos de punta. Esto es la hostia…
Una transición más o menos rápida, algo de comida, bebida y a por el circuito de bici.
La bici es un poco el plato fuerte ya que es el sector donde más tiempo invertimos y no hay que “cebarse” mucho porque luego se puede pagar y con creces. La ventaja es que el drafting no está permitido, lo que hace que cada uno haga su carrera y nadie se beneficie de otros. El circuito un poco ratonero ya que finalmente salen 1740 metros de desnivel positivo. Los primeros kilómetros suaves para que las piernas se vayan aclimatando un poco a lo que espera y coger una buena cadencia. Los kilómetros van pasando y las dos primeras horas pasan bastante rápido, el terreno te permite ir acoplado y rodar algo rápido. El aire juega en nuestra contra pero el tramo español de carretera se hace más o menos cómodo. El punto fuerte es al cruzar la frontera la rampa que nos encontramos donde hay que meter todo el desarrollo y levantarse bastante de la bici para no castigar mucho los riñones. En general todo el sector de bici por Portugal es sube-baja y hay que ir más pendiente de llevar cadencia que de la velocidad porque cuando haya que echar a correr las patucas tienen que ir lo menos castigadas posible.



Hay bastante animación en los pueblos, en los avituallamientos un montón de críos te dan botes en marcha y así no hay que parar, cosa que se agradece. Los kilómetros van cayendo y la cosa no va mal. Alguna parada a mear e ir alimentándose y bebiendo constantemente para evitar sustos. Cuando llevas ya 170 kilómetros en las piernas y piensas que en breve tienes que soltar la bici y aun te quedan 42 kilómetros… uff.  Los últimos kilómetros de bici coincido con la gente que ya está corriendo, entre ellos Yannick que va como un tiro y llevará unos cinco kilómetros ya en las piernas.



Al llegar a la T2 en Vila Real de Santo Antonio (Portugal) más gente conocida del triatlón Astudillo y al gran Lici animando como él sabe hacer. Otra transición más o menos rápida y más de lo mismo: beber, comer y esta vez vaselina en los pies para evitar rozaduras. Empezamos a correr y las sensaciones de las piernas son buenas, Lici me acompaña un poco con la bici y los ánimos que me va dando  son cojonudos. Hay que intentar mantener el ritmo y no pasarse. A medida que vas avanzando te cruzas con los que van acabando el sector de bici: Joselu, Ramón y muchos más. Los primeros kilómetros al ser por asfalto se hacen un poco pestosos y buscas el salirte de la carretera para no calentar los pies. Cruzamos la frontera corriendo por el puente internacional del Guadiana, son 666 metros espectaculares. Al poco de entrar en España afrontamos la subida al Parador Nacional de turismo de Ayamonte y en la rotonda más ánimos por parte de las chicas palentinas.



Tras pasar Ayamonte, la carrera discurre por una pista verde que la verdad se hace algo aburrida, pero los kilómetros van pasando poco a poco. Sobre el kilómetro 15 empiezan las molestias de estómago y la cabeza empieza a maquinar, la sensación no es buena ya que no me entra agua y no soy capaz de comer, incluso un rato llego a caminar para no forzar por miedo. Desde que comenzó la maratón sólo he tomado dos geles y no quiero que me dé un pajaron… estas sensaciones me acompañan hasta el km 25 más o menos. Allí en un avituallamiento pruebo con bebida isotónica y milagro!!! mi estómago la tolera, así que una botella para el camino. En el siguiente avituallamiento que estará a unos 3-4 km otra botella y gracias a esto parece que el cuerpo vuelve en sí.
Atravesamos una zona de pinares con bastante arena en la cual el correr no es fácil y algún tramo es mejor andar. Al poco de terminar este pinar por fin llegamos a la zona donde empieza el paseo marítimo donde la concurrencia de gente es enorme y al ir acercándote a la zona de los hoteles hay mogollón de gente animando así que parece que te salen alas y vas más rápido.



Al pasar por la zona de meta quedarán unos 7km. Allí está toda la animación palentina de nuevo y más ánimos. Al poco de abandonar el paseo marítimo para afrontar un tramo por la playa me encuentro a Yannick ya de vuelta que está a unos 2km de terminar y el tío sigue como un cohete. En el tramo de playa toca andar para buscar la parte más cercana al agua donde la arena más dura te deja correr, a lo lejos se divisa un avituallamiento y parece que esto va terminando. Por fin dejamos la playa y volvemos hacia el paseo marítimo por un camino paralelo, volvemos al asfalto y a unos 2km de la meta está Miguel Carrera, compañero del triatlón Astudillo, juntos vamos a terminar la prueba. Ya en las puertas del final nos encontramos de nuevo con la marea palentina y Javi “parches” nos deja la bandera palentina  para hacer la entrada en meta ondeando ésta.



Finalmente han sido 12h02m42s y el puesto 149.
Por parte de Yannick un merecidísimo puesto 60 con un tiempo de 11h19m13s y Joselu entró en la posición 315 con un crono de 12h52m58s. El reto que era terminar se ha logrado.
Os podéis imaginar los momentos posteriores donde se suceden los abrazos y tras una ducha volvemos a la zona de meta para animar a los que aún quedan por llegar.



Ahora en la cabeza descansar y pensar cual será el siguiente. Porque esto engancha…

Lo último que quiero añadir a todo este tostón literario son los agradecimientos a todos, en especial a mi mujer e hijos por las horas que he perdido de estar con ellos para entrenar y como no a Toño por ese entrenamiento tan cojonudo que ha servido para poder ser “finisher”.